El Ayuntamiento ordenó a su policía silenciar en Twitter los altercados de Lavapiés

La cuenta oficial de este cuerpo tardó cuatro días en referirse a los disturbios del barrio de Centro.

Rueda de prensa del colectivo de manteros y lateros de Madrid.
Rueda de prensa del colectivo de manteros y lateros de Madrid. 

El Ayuntamiento de Madrid silenció la cuenta oficial de Twitter de la Policía Municipal durante los altercados registrados la noche del jueves en el barrio de Lavapiés. 

Esta cuenta tan solo emitió esa tarde tuits ya programados y ninguno de ellos hacía la más mínima referencia a la muerte del inmigrante Mame Mbaye, de 35 años, y a los posteriores disturbios que duraron hasta la 1.30 del viernes. Fuentes del cuerpo confirmaron ayer que recibieron una orden, no escrita, de sus superiores para que no dieran ninguna información hasta tener certeza de lo ocurrido. Pasaron cuatro días.

La cuenta de Twitter de la Policía Municipal es una de las más activas del Ayuntamiento. Ha ganado en presencia en los últimos meses. Cada día publica una media de doce tuits, en los que se hacen recomendaciones de tráfico, de vigilancia, consejos de seguridad y de actuaciones realizadas.


Pero toda esta actividad quedó silenciada el pasado jueves, cuando Madrid sufrió uno de los disturbios más graves de los últimos años. La muerte del inmigrante senegalés se difundió con rapidez por las redes, sin que hubiera respuesta alguna por parte de las cuentas oficiales del Ayuntamiento. De hecho, la Sección de Inteligencia (Secai) de la Policía Municipal detectó alrededor de las ocho de la tarde del jueves un incremento del bulo de que Mbaye había muerto tras ser perseguido por agentes desde Sol.

Durante este tiempo, el Twitter de la Policía Municipal permaneció ajeno al tumulto y solo difundió dos mensajes. En uno, hablaba de la visita de un colegio al escuadrón de caballería. En el otro, se destacaba el trabajo de los agentes tutores.
CUATRO DÍAS SIN TUITS DE LOS DISTURBIOS

Jueves, 15. A las 16.58. El inmigrante senegalés Mame Mbaye cae desfallecido en la calle del Oso, en Lavapiés. El primer tuit publicado en la cuenta de la Policía Municipal es a las 18.55, y habla de la visita de un colegio al escuadrón de caballería. “Los alumnos han disfrutado de una magnífica exhibición de nuestros #CompañerosDe4Patas”.

Viernes, 16. A las 15.02. La cuenta de la Policía Municipal retuitea un mensaje del Ayuntamiento de Madrid en el que lamenta el fallecimiento del senegalés.

Lunes, 19. A las 14.38. Primer tuit sobre los disturbios de Lavapiés sobre un vídeo difundido por La Sexta y en el que también lamentan la muerte del inmigrante senegalés en Lavapiés “pese al esfuerzo reiterado de los compañeros de la UID #CentroSur @SAMUR_PC” y la policía.

La Asociación de Policía Municipal (APMU, 670 afiliados) denunció ayer el silencio impuesto por el Ayuntamiento, pese a la gravedad de los problemas que estaba viviendo el barrio de Centro. El presidente del colectivo, Carlos Bahón, reprochó que desde la dirección del cuerpo no se informara “sobre la actuación en Lavapiés, como se hace habitualmente”. Bahón, además, afirmó que el lunes se había borrado un tuit de apoyo a los agentes de la unidad de Centro Sur que intentaron reanimar al senegalés. “Es muy lamentable que esto lo haga un gobierno que afirma que es transparente. ¿Esa es la buena gestión que defiende nuestra alcaldesa Manuela Carmena?”, se preguntaba el presidente de APMU. Según este, también fue silenciada la cuenta de Emergencias Madrid, el servicio de información de la capital sobre sucesos, en especial de Policía Municipal, SAMUR y bomberos. Todos estos servicios dependen del concejal de Seguridad, Javier Barbero.

Un portavoz oficial de la Policía Municipal justificó ayer que la cuenta de Twitter no difundiera ningún comunicado porque la información “no estaba contrastada”. “Solo difundimos datos de primera mano. Como los policías que atendieron a Mbaye salieron de comisaría [tras declarar] hasta pasadas las 22.30, no sabíamos lo que había ocurrido con el inmigrante”.

EL PAÍS publicó ayer que la policía conocía desde las 16.58 del jueves que Mbaye había muerto por un paro cardiaco y que los sucesivos informes policiales llegaban a sus superiores en tiempo real. 

Una portavoz de la Concejalía de Seguridad afirmó ayer que “la cuenta de la Policía Municipal nunca hace coberturas de sucesos en directo y cuando hay un conflicto con trasfondo político tampoco se pronuncia”. “Es una cuenta de servicio público que no lleva el día a día. No ha habido ningún tipo de censura”.


Pero la única información que llegó durante aquellas horas del Ayuntamiento eran tuits de algunos concejales, como Rommy Arce, que decía que el senegalés había muerto “por una persecución policial”. La alcaldesa tampoco dijo nada. Solo comentó que iba a abrir una investigación.

El portavoz del grupo municipal del PP, José Luis Martínez-Almeida, acusó al equipo de gobierno de “alentar” los disturbios en Lavapiés, dentro de “una estrategia de rentabilidad política en lugar de tranquilizar. Si se hubiera hecho uso de la información de la que disponía el gobierno municipal, se hubieran podido evitar, o al menos paliar, los gravísimos hechos que se produjeron”.


MALESTAR EN LOS ANTIDISTURBIOS POR LAS ACUSACIONES DE BARBERO
El concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, ha intentado en los últimos días sembrar la duda sobre la actuación de la Policía Nacional durante los fuertes disturbios registrados la noche del pasado jueves en el barrio de Lavapiés tras la muerte de un mantero. El edil ha pedido que se investigue la actuación de los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP, los antidisturbios), que fueron los encargados de actuar frente a las graves algaradas.

Las declaraciones de Barbero han sentado especialmente en la Policía Nacional, que ha visto en ellas un intento de desviar la atención sobre los disturbios de Lavapiés y la nula comunicación oficial que hubo por parte del Ayuntamiento de Madrid durante esa noche.

Fuentes del cuerpo policial recuerdan que los agentes de la UIP fueron reclamados una vez que ya se habían iniciado las concentraciones y cuando los vecinos ya habían detectado la presencia de elementos antisistema en la zona.

“Nuestro trabajo fue correcto y ajustado a lo que nos marcan nuestros protocolos de actuación, sin que hubiera ningún exceso en los medios utilizados. Se actuó con proporcionalidad de acuerdo con todo lo ocurrió en Lavapiés”, se quejaron fuentes policiales. “Si Barbero tiene alguna duda, que se vaya a los juzgados y nos denuncie, pero tendremos que recordarle que nos jugamos la vida hasta la madrugada”, añadieron estas fuentes, que recordaron que en los disturbios resultaron lesionados 10 policías nacionales.

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