Un teléfono móvil perdido permite a la Guardia Civil detener a un pedófilo

Un ciudadano encontró el aparato en la calle con más de 63.000 fotografías de pornografía infantil.

Intercambio de archivos porno por el móvil.
Intercambio de archivos porno por el móvil. 

La colaboración ciudadana y la falta de atención de un presunto delincuente han permitido a la Guardia Civil detener a un joven de 28 años por un supuesto delito de posesión y distribución de pornografía infantil

La operación que ha conducido a esta detención comenzó en junio de 2017, cuando un ciudadano encontró un móvil en las inmediaciones del colegio Regina Mundi de Granada. El teléfono no contaba con ninguna medida de seguridad, como un código de desbloqueo, por lo que el hombre que lo encontró lo revisó para intentar dar con el propietario. La sorpresa fue grande cuando descubrió que el aparato estaba repleto de imágenes de pornografía infantil. Algo más de 63.000 fotografías, según ha indicado la Guardia Civil en un comunicado.

El ciudadano acudió entonces al cuartel de la Guardia Civil de Armilla, su pueblo. Encontrar el propietario del teléfono no iba a ser fácil, sin embargo. El teléfono no tenía instalada ninguna tarjeta SIM, no estaba vinculado a ningún número de teléfono concreto ni tenía datos relevantes que delataran a su propietario. El Instituto Armado puso entonces en marcha la que ha llamado operación Darkto, activa casi diez meses hasta dar con el propietario del móvil, que ya ha sido puesto a disposición judicial. El detenido se enfrenta a una pena que en caso de tener agravantes puede llevarlo hasta nueve años a la cárcel.

Fuentes de la Guardia Civil han confirmado la dificultad de encontrar al propietario del móvil, lo que ha obligado a los agentes del Equipo de Delitos Tecnológicos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil a analizar y estudiar las miles de fotografías extraídas del terminal para determinar su procedencia. Finalmente, los investigadores descubrieron que muchas de las fotos procedían de una página concreta de la internet profunda, una capa de la web de difícil acceso donde suele ocultarse las actividades delictivas. Allí, los agentes descubrieron que el detenido, además, intercambiaba imágenes ilícitas con otros usuarios de ese sitio web. Finalmente, la investigación logró determinar el nombre y el lugar de residencia del presunto delincuente, donde la Guardia Civil lo ha detenido.
En la vivienda, los investigadores encontraron varios equipos informáticos –ordenadores y discos duros– que contenían más contenido pedófilo. Tras la detención, la Guardia Civil no ha dado por terminada la operación ya que está investigando a otras posibles personas que han podido participar junto al detenido en la misma actividad.

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